Tres ensaladas de verano

04/08/2026

Con la llegada de las altas temperaturas, el cuerpo demanda platos ligeros, frescos y de rápida preparación. Las ensaladas se convierten en las protagonistas indiscutibles de las mesas estivales, ya que permiten combinar una gran variedad de ingredientes sin necesidad de pasar largas horas cocinando. Su versatilidad permite jugar con hortalizas, cereales, proteínas y aderezos que realzan los sabores de temporada.

Explorar nuevas combinaciones va más allá de la clásica mezcla de lechuga y tomate. La cocina de verano ofrece la oportunidad de experimentar con texturas crujientes y contrastes dulces y salados. A continuación, se presentan tres propuestas sencillas y deliciosas para transformar las comidas y cenas de esta época en una experiencia gastronómica sumamente apetecible.

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Tartar de tomate con aguacate y feta

Esta propuesta eleva el tomate gracias a una presentación cuidada y un juego de contrastes térmicos y de texturas muy agradable. El tartar de tomate con aguacate y feta es una opción idónea como entrante refinado en cualquier reunión informal.

Ingredientes

Para este plato, se requieren ocho tomates medianos, 250 mililitros de vinagre balsámico, un aguacate, alcaparrones, queso feta y sésamo para decorar.

Pasos para la elaboración

Primero, se vierte el vinagre balsámico en una sartén y se reduce a fuego lento hasta obtener una textura de caramelo; luego se reserva. Se realiza un corte en forma de cruz en la base de los tomates, se escaldan en agua hirviendo durante cincuenta segundos y se enfrían rápidamente en un recipiente con agua y hielo.

Una vez fríos, se pelan, se retiran las semillas y se pica la pulpa a cuchillo. Este tomate se coloca en un bol y se mezcla con aceite de oliva, la reducción de vinagre balsámico, sésamo y sal. Se guarda en la nevera para asentar los sabores.

Por otro lado, se pela el aguacate, se trocea y se marca ligeramente con un soplete de cocina para darle un toque ahumado. Para servir, se coloca el tartar de tomate frío en un plato, se añade el aguacate marcado por encima, se desmenuza el queso feta al gusto y se decora con los alcaparrones.

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Ensalada de arroz con ventresca

Para aquellos días en los que se busca un plato único, saciante y fácil de transportar, la ensalada de arroz constituye una alternativa insuperable. Su base de grano largo conserva una textura firme que amalgama a la perfección con los elementos salados de la conserva de pescado.

Ingredientes

Se necesitan 300 gramos de arroz de grano largo, una cebolla tierna, dos tomates maduros, 200 gramos de ventresca de atún en conserva (preferiblemente en aceite de oliva), cuatro huevos, 50 mililitros de aceite de oliva, 10 mililitros de vinagre de Jerez, 12 alcaparrones, una cucharadita de orégano seco, sal, pimienta negra y cebolla crujiente.

Pasos para la elaboración

Se cuece el arroz en agua con sal durante quince minutos. Al finalizar, se escurre, se enfría bajo agua fría para detener la cocción y se reserva. En paralelo, se hierven los huevos durante diez minutos, se pelan y se cortan en cuartos.

A continuación, se pica la cebolla tierna en rodajas finas, se cortan los tomates en dados y los alcaparrones por la mitad. En un recipiente grande, se mezcla el arroz frío con los tomates, la cebolla, los alcaparrones, los huevos y la ventresca de atún desmenuzada.

Finalmente, se emulsiona el aceite de oliva con el vinagre de Jerez, el orégano, la sal y la pimienta negra. Se vierte el aderezo sobre la ensalada, se remueve con suavidad y se sirve decorando con una lluvia de cebolla crujiente por encima.

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Ensalada césar de brócoli

Reinterpretar clásicos gastronómicos como la ensalada césar siempre resulta un ejercicio divertido. Involucrar vegetales poco comunes en ensaladas frías aporta un toque de originalidad sin igual. En este caso, se sustituye la lechuga tradicional por ramilletes de brócoli cocinados al dente, logrando una textura crujiente que combina de forma excepcional con la salsa césar.

Ingredientes

Se debe disponer de brócoli fresco, tomates secos en aceite, pan del día anterior para los picatostes, salsa césar, queso parmesano en lascas, fiambre de pavo y alcaparrones.

Pasos para la elaboración

Se inicia el proceso troceando el brócoli en ramilletes pequeños. Se cuece en agua hirviendo con sal durante apenas dos minutos para mantener su color verde vibrante y una consistencia firme. De inmediato, se traslada a un bol con agua y hielo, se escurre bien y se reserva en el frigorífico.

Para los picatostes, se corta el pan en cubos pequeños y se fríen en una sartén con aceite hasta que estén dorados. Se escurre el exceso de grasa sobre papel absorbente.

En el momento de montar el plato, se coloca el brócoli frío en un plato hondo. Se añaden por encima los tomates secos troceados, las lascas de queso parmesano, el pavo cortado en dados, los picatostes crujientes y los alcaparrones. Se sazona con unas escamas de sal y se culmina regando con la salsa césar antes de servir.

Las ensaladas de verano demuestran que comer de forma refrescante no requiere de platos monótonos. Con estas tres alternativas se abre un abanico de posibilidades que van desde la sofisticación del tartar hasta la practicidad de la ensalada de arroz para llevar de pícnic, pasando por la originalidad de una versión césar muy diferente. Innovar en la cocina estival requiere muy poco esfuerzo y regala momentos únicos para compartir en la mesa.

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