- 500 g de arroz
- 2 tomates medianos
- 2 morcillas
- 500 g de costillas de cerdo
- 200 g de garbanzos cocidos
- 2 patatas medianas
- 1 cabeza de ajos
- 2 cucharadas de tomate frito
- ½ cucharada de pimentón
- ½ cucharadita de colorante
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Sofríe el arroz a fuego bajo durante dos minutos.
- Añade el pimentón, el colorante y una pizca de sal, mezcla bien.
- Incorpora el tomate frito, remueve y pasa todo a una bandeja de horno.
- Pela y corta las patatas en rodajas, fríelas junto con una cabeza de ajos hasta dorar.
- Coloca sobre el arroz las patatas, los tomates en rodajas, la morcilla troceada y los garbanzos cocidos.
- Dora las costillas y cúbrelas con agua. Cocina media hora a fuego medio para obtener un caldo sabroso.
- Coloca las costillas sobre el arroz.
- Precalienta el horno a 220 °C durante 10 min.
- Añade 1 l de caldo caliente sobre el arroz y hornea 18 min a 220 °C.
- Retira y deja reposar 5 min antes de servir.
- Usa caldo caliente al añadirlo al arroz: ayuda a mantener una cocción uniforme.
- Coloca las rodajas de tomate en la superficie para lograr un acabado dorado y vistoso.
- Si prefieres una versión más ligera, sustituye la morcilla por longaniza o verduras asadas.
El arroz al horno nació como una receta de aprovechamiento del “puchero” o cocido. En la posguerra española, se popularizó en las casas valencianas por su sencillez y la posibilidad de cocinarlo en cazuela de barro, directamente en el horno.
Hidratos 80 g
Proteínas 24 g
Grasas 26 g
Fibra 5 g









