El plato de Harvard: qué es y por qué funciona

29/08/2025

¿Alguna vez te has sentido abrumado por las complejas pirámides nutricionales o las reglas dietéticas? Si la respuesta es sí, el plato para comer saludable (creado por expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard y editado por profesionales de la salud) es la solución que estabas buscando.

Esta herramienta visual simple y poderosa te ofrece un mapa claro y directo para componer comidas equilibradas y nutritivas en cada plato. No se trata de contar calorías o gramos, sino de proporciones. Olvídate de las dietas restrictivas y adopta este método amigable para transformar tu alimentación diaria.

¿Qué es el Plato de Harvard?

A diferencia de las guías tradicionales, el Plato de Harvard es una representación gráfica que muestra cómo deben estar distribuidos los grupos de alimentos en tu plato principal para obtener una comida completa. Su simplicidad es su mayor fortaleza, y su objetivo es promover una alimentación basada en la calidad de los alimentos y la variedad.

El plato se divide en cuatro secciones principales, con la mitad del plato dedicada a las verduras y frutas, y la otra mitad a los cereales integrales y las proteínas saludables.

que es el plato de harvard

La fórmula del equilibrio: las proporciones clave

La Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard presenta su guía de alimentación saludable con las siguientes proporciones:

1. La mitad de tu plato: Frutas y Verduras (50%)

La regla más importante del Plato de Harvard es que la mayor parte de tu plato debe provenir de vegetales y frutas.

  • Verduras (ligeramente más que frutas): Incluye una amplia gama de colores. Prioriza las verduras de hoja verde, crucíferas (brócoli, coliflor) y hortalizas de temporada.
  • Frutas: Las frutas deben estar presentes, pero en menor proporción que las verduras.
  • El porqué: Estos alimentos son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra, que son esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda un alto consumo de frutas y verduras para prevenir enfermedades no transmisibles y garantizar una ingesta suficiente de micronutrientes.

2. Un cuarto de tu plato: cereales integrales (25%)

En lugar de relegar los carbohidratos a un plano secundario, el Plato de Harvard los coloca en una porción importante, pero enfatiza la calidad.

  • Prioriza los integrales: Opta por la quinoa, la avena, el arroz integral, la pasta integral o el pan integral.
  • Evita los refinados: Limita el consumo de cereales refinados como el pan blanco, la pasta blanca o el arroz blanco, ya que carecen de la fibra y los nutrientes que se pierden en el proceso de refinamiento.
  • El porqué: Los cereales integrales aportan fibra y energía de liberación lenta, lo que ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre y prolonga la sensación de saciedad.

3. Un cuarto de tu plato: proteínas saludables (25%)

La última sección del plato se destina a las proteínas, esenciales para construir y reparar tejidos.

  • Fuentes recomendadas: Elige pescado, pollo, legumbres (garbanzos, lentejas), frutos secos y semillas.
  • Limita: Reduce la ingesta de carnes rojas y, sobre todo, las carnes procesadas (como embutidos), que suelen tener alto contenido en grasas saturadas y sodio.
  • El porqué: Un consumo adecuado de proteínas ayuda al mantenimiento de la masa muscular y contribuye a la salud ósea. La Escuela de Harvard recomienda variar las fuentes de proteína para obtener diferentes nutrientes y limitar la ingesta de grasas no saludables asociadas a ciertos tipos de carne.

Elementos externos al plato: grasas y bebidas

El modelo de Harvard no se detiene en los alimentos sólidos; también incluye recomendaciones clave sobre los líquidos y las grasas que deben acompañar tu comida.

Aceites Saludables

La guía promueve el uso de aceites vegetales saludables en la cocina y aderezos, como el aceite de oliva virgen extra, el aceite de canola o el de girasol.

  • El porqué: Estos aceites aportan grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas (como los omega-3), que son beneficiosas para la salud cardiovascular. La Fundación Española del Corazón (FEC) subraya la importancia de sustituir las grasas saturadas por grasas insaturadas, como las presentes en el aceite de oliva.
  • A evitar: Se aconseja evitar las grasas trans y limitar los aceites parcialmente hidrogenados.

Bebidas

La bebida de elección debe ser siempre el agua.

  • El agua, la mejor opción: Prioriza el agua o bebidas sin azúcar.
  • Limita: Restringe el consumo de bebidas azucaradas, que son una fuente importante de calorías vacías.

Integrando el Plato de Harvard en tu cocina

La belleza de este modelo es que se adapta a cualquier cocina y cultura. No es una receta, sino un principio de diseño:

  1. Ensaladas y Bowls: Es la forma más fácil de aplicar el plato: una base grande de hoja verde (50%), quinoa (25%) y pollo o legumbres (25%).
  2. Platos de cuchara: Asegúrate de que tu guiso de legumbres (25%) o tu paella de arroz integral (25%) lleva una cantidad generosa de verduras (zanahorias, pimientos, judías, el 50%).
  3. Visualiza: Antes de servir, mira el plato y pregúntate: ¿La mitad es verdura? Si la respuesta es no, añade una guarnición o una ensalada extra.

Adoptar el Plato de Harvard es una forma sencilla y sostenible de mejorar tu salud sin necesidad de ser un experto. Al enfocarte en la calidad, la variedad y las proporciones correctas, estarás sentando las bases de un estilo de vida mucho más saludable y disfrutable.

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